Puerto Rico, tierra de sol, salsa y ron

Prácticas de surf o buceo, alimentación absolutamente omnívora, vida silvestre, paseos históricos, una arquitectura colonial en envidiable estado de conservación, mucho ron, salsa y una población conjurada en obsequiarle al turista un recuerdo imborrable. Puerto Rico es esto y bastante más, pero cualquier síntesis que se pretenda hacer resulta injusta para esa isla ubicada en el corazón del Caribe y llamada, justamente, “la isla de los encantos”. ¿Una exageración? Venga: hagamos una recorrida y despejemos dudas.
Para entrar en clima, no está nada mal que iniciemos el itinerario por el Viejo San Juan, que conserva, dentro de murallas y fortalezas construidas por los españoles entre los siglos XVI y XVII, gran parte de la riqueza cultural del pueblo boricua.
El distrito histórico de Puerto Rico es un islote unido a San Juan, su capital, por diversos puentes y constituye uno de los pilares turísticos del lugar. Este verdadero museo testimonial de la conquista española (la actual Puerto Rico fue descubierta por el propio Cristóbal Colón, en su segunda expedición a las Américas), se deja recorrer por una infinidad de callecitas adoquinadas. Durante el paseo se verán coloridas casitas coloniales, iglesias, plazas públicas, muelles y monumentos, entre los que se destacan el Fuerte San Felipe del Morro, el Fuerte San Cristóbal y el Palacio de Santa Catalina, también conocido como La Fortaleza, que hoy es la sede de la gobernación.













































