Isla Saona, belleza inexplicable

Por suerte tuve la posibilidad de tomarme unos días de vacaciones y viajar a Republica Dominicana. Llegamos en un vuelo de Taca alrededor de las 17:00 hs y nos dirigimos hacia Punta Cana, que sería nuestro primer destino dentro de este maravilloso país. Allí nos alojamos en el Hotel Iberostar Dominicana, que es realmente impresionante tanto en la infraestructura con que cuenta como en la amabilidad y la atención del personal que es altamente destacable, (sobre este hotel escribiré más en detalle en alguna otra publicación). Luego de pasar algunos días en Punta Cana disfrutando del sol, la playa y el mar, decidimos hacer una de las excursiones más tradicionales y recomendables que se pueden hacer. La excursión a la que me refiero es la de la Isla Saona.

Para realizar esta excursión nos pasaron a buscar por el hotel bien temprano y partimos en un bus rumbo a Bayahibe. Luego de recorrer un trayecto de de aproximadamente 1 hora y media pasando por algunas localidades como la de Higuey, llegamos al pequeño puerto del pueblo de Bayahibe. Allí nos estaba esperando el animador y guía de la excursión, Diego, quien nos recibió y nos conto el itinerario a realizar. Partimos desde allí en tres lanchas, ya que éramos un grupo bastante grande y luego de un corto trayecto de navegación nos detuvimos para hacer snorkel.

Tuvimos posibilidad de darle pan a la gran cantidad de peces que había y ver el lecho submarino de la zona, además de sacar muy buenas fotos con una cámara submarina que habíamos comprado en el camino. Después de un rato de permanecer allí nos dirigimos a unas piscinas naturales, donde el agua es sumamente cristalina, calma y poco profunda, para realizar algunos juegos muy divertidos, en los cuales como prenda se bebía ron, etc., siempre organizados y guiados por el coordinador Diego.

De allí nos dirigimos, siempre con la misma lancha, a una zona donde se pueden ver y tocar las enormes estrellas de mar. Es una sensación muy linda, descender con el snorkel hasta el fondo del mar para poder buscar y agarrar las estrellas. Después de un rato de permanecer en ese lugar, partimos hacia nuestro destino final que era la Isla Saona, a las cual llegamos luego de unos 30 minutos de lancha. La primera impresión de la isla fue maravillosa, la arena blanca y el mar sumamente cristalino y turquesa enmarcado por las palmeras es lo que más se destaca.

Después de recorrer un poco la isla y de bañarnos en ese precioso mar, nos ofrecieron un almuerzo, el cual ya a esa hora era bastante necesario, y al finalizar el mismo descansamos un ratito bajo una palmera y sacamos algunas fotos para que quede algún recuerdo de este único lugar.
Lic. Nicolas Perez – info@guajira.com.ar

December 15th, 2009 at 4:29 pm
Hola, mi nombre es Sabrina y estube buscando por internet, fue entonces que encontre tu blog, el cual me gusto mucho, el cual es bastante agradable para leer. Regreso la proxima semana para leerte de nuevo. Saludos Sabrina
December 24th, 2009 at 6:47 am
ESTA MUY LINDO EL CARIBE